Ornamental

Las especies ornamentales son aquellas que por sus cualidades estéticas se utilizan para adornar el entorno más inmediato o lugares comunes que por diversos motivos son decorados. Las cualidades por las que estos organismos son elegidos como ornamentales, no tienen un valor que se pueda medir o pesar, sino que son apreciadas por los sentidos de las personas. El concepto de lo estético es relativo, pues lo que es bonito o agradable para una persona, no lo es para otra; además, esta concepción puede variar entre personas de diferentes culturas y generaciones. Así pues, la apreciación de la naturaleza es un reflejo de la tradición cultural de la humanidad, incluso se dice que la apreciación de la belleza es una respuesta aprendida1, 2.

Las especies ornamentales jugaban un papel muy importante en la vida de los pueblos antiguos de México. Se utilizaban para adornar casas, huertos familiares, jardines, ceremonias o simplemente como medio de expresión de felicidad o en gratitud hacia una persona. Por ejemplo, el rey poeta Nezahualcóyotl (1402-1472) eligió como su residencia preferida el cerro Tezcutzingo (al oriente de Texcoco, Estado de México), el cual enriqueció y embelleció con una gran diversidad de plantas y animales. Aparentemente, se desarrolló un jardín botánico con plantas ornamentales, interpretación basada en dos escritos del siglo XVI. Uno de ellos es el de Juan Bautista Pomar, de 1582, donde menciona: “…en los cuales [jardines], tenían plantadas diversidad de flores y árboles de todas suertes, peregrinos y traídos de partes remotas...”. El segundo escrito es el de Fernando de Alva Ixtlixóchitl, de entre 1600 y 1616, que al referirse a Tezcutzingo menciona “de las flores y árboles de este bosque...de esta alberca salía un caño de agua que saltando sobre unas peñas salpicaba el agua, que iba a caer en un jardín de todas flores olorosas de tierra caliente...Todo lo demás de este bosque como dicho tengo, estaba plantado de diversidad de árboles y flores odoríferas; y en ellos diversidad de aves”.

De esta manera, se sabe que desde entonces se tenía afición a la floricultura, de hecho, durante el tiempo de Moctezuma (1467–1520), quien fundó los jardines reales de Tenochtitlán, estableció en Chapultepec una edificación de residencia, un jardín y caminos bordeados por numerosos árboles, entre ellos el ahuéhuetl o ahuehuete (Taxodium mucronatum) y otras plantas de ornato como la cuetlaxóchitl o nochebuena (Euphorbia pulcherrima). Los mexicas contaban con una clara denominación para los diferentes tipos de jardines: se usaba el vocablo náhuatl xoxochitla (lugar de flores) para nombrar a un jardín en general, y xochitepanyo para los jardines amurallados.

ahuéhuetl o ahuehuete

cuetlaxóchitl o nochebuena

También las flores tenían jerarquías, algunas se reservaban para los nobles y los guerreros destacados. Asimismo, se consideraba como expresión de grandeza y era signo de respeto ofrecer ramilletes, guirnaldas y collares de flores a las personas de autoridad, para lo cual, los nobles tenían una constante provisión de flores3, 4, 5, 6.

En la época Colonial, Francisco Hernández, médico de la corte del rey Felipe II, en su obra Historia Natural de la Nueva España, comentó los atributos de ciertas plantas y sus flores por ser grandes y vistosas. Así, menciona repetidamente comentarios como "...son de flores hermosas", "...con flores grandes de hermosísimo aspecto", "...flores bellísimas y muy numerosas" y "...olorosas", entre otros. Un grupo de especies que llamó la atención a Francisco Hernández, y que eran muy apreciadas en la época prehispánica, fueron las orquídeas, a las cuales llamó “plantas dignas de verse”, como por ejemplo los dieguitos o tzacuxóchitl (Laelia speciosa y otras especies)5, 7.

dieguitos o tzacuxóchitl

Con lo anterior, vemos que las especies ornamentales de plantas fueron utilizadas de manera importante por los pueblos antiguos. Sin embargo, hay indicios que dan cuenta de que los animales también fueron utilizados para tal fin. Por ejemplo, se han encontrado restos arqueozoológicos en costas yucatecas que hacen evidente que los mayas prehispánicos utilizaban los dientes de la foca monje del Caribe llamada por ellos tsulá (Monachus tropicalis, actualmente extinta) con fines ornamentales, tal vez debido a la rareza del animal en el ambiente costero antiguo8.

Actualmente, en México existen diversas especies ornamentales, tanto exóticas (introducidas) como nativas, generalmente conocidas solo de manera regional. En cuanto a las plantas, existen 4,220 especies con potencial ornamental, de las cuales 3,434 son nativas y 786 introducidas. Su valor ornamental o cualidad estética está relacionada con la forma o estructura de toda la planta, las hojas o follaje (color, abundancia), las flores (color, olor, forma, tamaño) y los frutos (color, tamaño); dependiendo del interés decorativo, estas cualidades tienen una temporalidad, por ejemplo, durante la floración o durante toda la vida de la planta, como es el caso de las de hojas decorativas1, 4, 9, 10.

Las especies de plantas ornamentales pueden provenir de distintos ambientes, lo cual es una característica importante para evaluar su adaptación en lugares determinados. Por ejemplo, una especie propia de selvas secas es la flor de mayo o cacaloxóchitl (Plumeria rubra), así conocida por la época de floración; su valor ornamental depende de los múltiples colores de las flores (blanco, rosa, amarillo y rojo) y a su agradable olor.

Por otro lado, en las selvas húmedas, una de las plantas más apreciadas es la palma camedor (Chamaedorea spp.), la cual se recolecta y comercializa ampliamente por su valor ornamental que es el follaje, utilizado entre otras cosas para arreglos florales.

En los bosques de niebla o bosques húmedos, hay dos especies arbóreas con flores muy atractivas y aromáticas, el yoloxóchitl (Magnolia mexicana) y la magnolia (Magnolia dealbata), las cuales se aprecian además por la forma del árbol, por su follaje y por las flores grandes y llamativas. También de este tipo de ambientes, otras especies apreciadas son las orquídeas, como los toritos o coatzontecoxóchitl (Stanhopea spp.), que además de producir flores llamativas, tienen un aroma que va del floral hasta el chocolate con menta.

flor de mayo o cacaloxóchitl

palma camedor

magnolia mexicana

magnolia

toritos o coatzontecoxóchitl

oyamel y oyametl

En los bosques templados, entre las plantas más apreciadas por su valor ornamental está el oyamel y oyametl (Abies religiosa) y algunos encinos (Quercus spp.), que son apreciados por su forma arbórea y por el follaje; también se encuentran las dalias (Dahlia spp.), cuyas flores son valoradas por su forma y colores; y el nardo u omixóchitl (Polianthes tuberosa), ya que su flor, una vez cortada, tiene larga duración.

Entre las especies de ambientes áridos, como los matorrales desérticos, se aprecian los magueyes (Agave spp.), las yucas, izotes o ícxotl (Yucca spp.), los sotoles o dasilirios (Dasylirion spp.) y una gran variedad de cactáceas (Mammillaria spp., Opuntia spp., entre otras), sobre todo por su forma y, en algunos casos, por las flores llamativas7, 11.

encinos

dalias

Agave

yucas, izotes o ícxotl

sotoles o dasilirios

biznagas

Por otra parte, la fauna también se ha utilizado como elemento ornamental importante. El grupo de las aves es uno de los que poseen cualidades muy apreciadas, ya sea por sus hábitos, por su vistoso plumaje o por su particular canto. Poseer un ave para adornar el entorno es común en México; se ha documentado que existen 81 especies de aves silvestres mexicanas que se han utilizado como aves de ornato. Ejemplos de éstas son loros y pericos (Psittacidae), tortolita pico rojo (Columbina passerina), mirlo primavera (Turdus migratorius), chara verde (Cyanocorax yncas), incluso especies endémicas como el mulato azul (Melanotis caerulescens) y protegidas legalmente como el tucán pico canoa (Rhamphastos sulfuratus). Para el caso del grupo de los mamíferos, un ejemplo es la práctica común en diversas localidades de México, que consiste en tener como adorno en los hogares la cabeza, piel y astas disecadas del venado cola blanca (Odocoileus virginianus); asimismo, los colmillos del coyote (Canis latrans) son apreciados como adornos.12,13.

loros y pericos

tortolita pico rojo

mirlo primavera

chara verde

venado cola blanca

coyote


Las especies ornamentales siguen jugando un papel muy importante en varios aspectos de la vida de las personas. México es uno de los países más ricos en cuanto a especies ornamentales, por tal motivo, la CONABIO, como parte del proyecto Sistema de Información de los Usos y Manejo de la Biodiversidad Mexicana, está compilando y sistematizando la información publicada sobre este tipo de uso en el país, lo cual genera el conocimiento necesario para la toma de decisiones en cuanto al uso sustentable y la conservación de los recursos biológicos asociados.

Especies de uso ornamental


Referencias
  1. Corona, N.E.V., y H.A. Chimal. 2006. Plantas mexicanas con potencial ornamental. Universidad Autónoma Metropolitana. México.
  2. Rendón, C.A. 2007. Plantas con potencial uso ornamental del estado de Morelos. Tesis de licenciatura. Escuela Nacional de Ciencias Biológicas. Instituto Politécnico Nacional. México.
  3. Pulido, M.T.P., y S.D. Koch. 1988. Inventario florístico en el cerro Tetzcotzinco, Texcoco, Estado de México. Soc. Bot. México 48: 81-94.
  4. Leszczyñska-Borys, H. 1990. Introducción a la horticultura ornamental. Universidad Popular Autónoma del Estado de Puebla. México.
  5. Linares, E. y R. Bye. 2006. Las plantas ornamentales en la obra de Francisco Hernández, “El preguntador del rey”. Arqueología mexicana 78: 48-57.
  6. Cetzal-Ix, W. y E. Noguera-Savelli. 2014. Jardines prehispánicos de México. Desde el Herbario CICY 6: 109-112.
  7. Linares, E. y R. Bye. 2006. Flora que ha aportado México al mundo. Arqueología mexicana 22(130): 52-59.
  8. Götz, C.M. 2012. Caza y pesca prehispánicas en la costa norte peninsular yucateca. Ancient Mesoamerica 23: 421-439.
  9. Vázquez-García, L.M. 2004. Integración de la Red de Ornamentales. SINAREFI. México.
  10. Fernández-Nava, R., A. Rendón-Correa, y M. de la L. Arreguín-Sánchez. 2008. Plantas con potencial uso ornamental del estado de Morelos. CONABIO. México.
  11. Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad. 2020. Sistema de Información de los Usos y Manejo de la Biodiversidad Mexicana. CONABIO. México.
  12. Gómez, A. G., S.C. Teutli, G.S.S. Reyes y A.R. Valadez. 2005. Pájaros y otras aves como ornato y compañía. AMMVEPE 16(5): 129-139.
  13. García, F.A., M.R. Valle y M.R. Monroy. 2018. Aprovechamiento tradicional de mamíferos silvestres en Pitzotlan, Morelos, México. Colombiana Cienc. Anim. 10(2): 111-123.

Actualizado en: 18/05/2020 - 18:58hrs.