Manejo de ecosistemas

Durante los pasados veinte años, se ha propuesto que el manejo de recursos naturales debe hacerse con un enfoque ecosistémico, es decir, incluyendo a todo el ecosistema. El manejo debe mantener o mejorar al ecosistema y debe proporcionar una variedad de bienes y servicios a las generaciones presentes y a las futuras.

Entre los ingredientes del manejo de ecosistemas están:

  • Considerar las conexiones entre los diversos niveles de la biodiversidad (genes, especies, poblaciones, ecosistemas, paisajes).
  • Incluir una escala espacial adecuada que incluya a los procesos ecológicos relevantes, definiendo límites ecológicos en lugar de límites administrativos.
  • Aceptar a las sociedades humanas como parte del ecosistema y considerar las necesidades presentes manteniendo el ambiente para que pueda satisfacer a las necesidades futuras.
  • Imitar a los regímenes naturales de perturbación para mantener a la biodiversidad.
  • Mantener la integridad ecológica protegiendo poblaciones viables de todas las especies nativas, de sus patrones y procesos.
  • Tener en cuenta una escala temporal adecuada. Planear a largo plazo.
  • Introducir experimentos de manejo con diseños experimentales, conducir monitoreo y documentar los efectos del manejo para aprender.
  • Promover la coordinación interinstitucional y la comunicación con la sociedad.

Restauración

Las actividades humanas, como la extracción de madera, plantas, fauna, la agricultura, ganadería, desarrollo urbano y de infraestructura, modifican las características originales de los ecosistemas. Algunas de estas actividades cambian la composición de especies o su abundancia, otras modifican completamente al ecosistema.

Restauración de ecosistemas

En muchos casos, si queremos seguir obteniendo los servicios ambientales y los recursos que los ecosistemas nos proporcionan es necesario restaurarlos, es decir, necesitamos reconstruir sus características originales. Esto que suena tan sencillo, no lo es. En primer lugar, para la mayoría de los ecosistemas desconocemos cuáles eran sus características originales, qué especies dominaban el paisaje, en qué abundancia, etc., ya que la influencia de las actividades humanas puede tener cientos o miles de años.

En segundo lugar, es necesario tener un buen conocimiento de los procesos de perturbación natural de la región y de la sucesión vegetal para ir reconstruyendo el suelo, la composición (tipos de especies) y estructura (abundancia relativa) de plantas y animales que devuelva las funciones del ecosistema.

Al estudio de los procesos de renovación de ecosistemas degradados o destruidos se le conoce como ecología de la restauración.

Actualizado en: 13/08/2019 - 22:18hrs.