Mesoamérica

EMSA

La Estrategia Mesoamericana de Sustentabilidad Ambiental (EMSA) es una propuesta que busca profundizar y diversificar la cooperación regional con la finalidad promover el desarrollo sustentable entre los países de la región mesoamericana: Belice, Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras, México, Nicaragua y Panamá.

La EMSA fue aprobada en el 2008 durante la segunda reunión técnica celebrada en la ciudad de Campeche, México, el marco del Plan Puebla Panamá (PPP) y la Comisión Centroamericana de Ambiente y Desarrollo (CCAD), a través de la Declaración de Campeche sobre la Estrategia Mesoamericana de Sustentabilidad Ambiental.

La EMSA es un mecanismo de diálogo político y de cooperación al más alto nivel para afrontar los retos y aprovechar las oportunidades de la agenda ambiental regional e internacional.

Las prioridades y líneas de acción de la EMSA se establecieron en tres áreas estratégicas:

  • Biodiversidad y bosques

  • Cambio  climático y

  • Competitividad sostenible

Por su énfasis en estos tres temas relevantes de la agenda ambiental internacional, la EMSA es un marco de cooperación regional que establece las bases para impulsar el crecimiento verde e incluyente en Mesoamérica. Así, la cooperación regional tiene un marco claro para reorientar la economía hacia una senda de crecimiento sostenido y sustentable.

Plan de Acción 2013-2016

El objetivo principal de este Plan de Acción es implementar la EMSA con el consenso de los países de la región, mediante acciones de cooperación que contribuyan al desarrollo sostenible de Mesoamérica.

Este plan de acción se concentra en tres áreas (I. biodiversidad y bosques, II. cambio climático, y III.competitividad sostenible) y tiene 3 objetivos específicos:

  1. Revertir reducción, fragmentación y degradación de ecosistemas para mantener su funcionalidad y su potencial flujo de bienes y servicios ecosistémicos.

  2. Incrementar capacidades de adaptación de forma sostenible y reduciendo la vulnerabilidad de los ecosistemas afectados por el cambio climático.

  3. Fortalecer capacidades para la adopción de instrumentos de gestión ambiental, promoción de la producción y consumo sostenible y ecoeficiente, y mitigación voluntaria del cambio climático.

De las tres áreas de trabajo, se derivan las siguientes líneas de acción:

  1. Proyecto de fortalecimiento para REDD+

  2. Corredor Biológico Mesoamericano (CBM)

  3. Cambio climático

  4. Gestión ambiental y remediación de sitios contaminados

  5. Incendios forestales

  6. Sequía

CONABIO y la EMSA

De los proyectos de México en curso como parte de la EMSA, la Coordinación General de Corredores y Recursos Biológicos de CONABIO es responsable de la implementación del proyecto relativo al Corredor Biológico Mesoamericano.

En 2013, a cinco años de su creación, se reactivaron los trabajos de la EMSA con la organización de la Segunda Reunión del Consejo de Ministros de la Estrategia Mesoamericana de Sustentabilidad Ambiental (EMSA), la cual se celebró en la Ciudad de México, México, del 18 al 21 de mayo de 2013. Los principales resultados de este encuentro fueron la aprobación del reglamento de operación de la estructura de la EMSA y su Plan de Acción, así como el Plan Director CB-2020: gestión territorial sostenible en el Corredor Biológico Mesoamericano.

En el marco de esta reunión del Consejo de Ministros de la EMSA, autoridades ambientales de nueve países de Centroamérica, Colombia y República Dominicana, así como representantes de organizaciones ambientales regionales visitaron las instalaciones de la CONABIO con la finalidad de conocer su experiencia en el manejo de información en materia de biodiversidad como apoyo a la toma de decisiones y estrechar los lazos de colaboración en materia de conocimiento, conservación y uso sostenible de la diversidad biológica.

Las autoridades destacaron su interés por desarrollar programas de colaboración con la CONABIO para implementar en sus países mecanismos similares en materia de conocimiento y conservación de la diversidad biológica.

CCAD

La Comisión Centroamericana de Ambiente y Desarrollo (CCAD) es el órgano del Sistema de la Integración Centroamericana (SICA), el cual es responsable de la agenda ambiental de Centroamérica. Su objetivo es “contribuir al desarrollo sostenible de la región centroamericana, fortaleciendo el régimen de cooperación e integración para la gestión ambiental”.

La CCAD busca la vía adecuada para hacer compatibles los lineamientos de política y legislación nacionales con las estrategias, a fin de establecer la colaboración entre los países de la región para buscar conjuntamente la adopción de prácticas de desarrollo sostenible.

Antecedentes

En diciembre de 1989, los presidentes de Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras y Nicaragua, firmaron el Convenio Constitutivo de la Comisión Centroamericana de Ambiente y Desarrollo con el fin de “establecer un régimen regional de cooperación para la utilización óptima y racional de los recursos naturales del área, el control de la contaminación, y el establecimiento del equilibrio ecológico que garantice una mejor calidad de vida a la población centroamericana”.

En 1991 se incorporó Belice y Panamá, y para el año 2005, la República Dominicana se incorporó a la CCAD como organismo asociado.

México y la CCAD

El 6 de octubre de 1995 tuvo lugar  la XVIII Reunión Ordinaria de la CCAD en la ciudad de México en la cual se firmó la Declaración Conjunta México-Centroamérica con el fin de impulsar, consolidar e instrumentar políticas que promuevan el desarrollo sostenible, la conservación y el uso racional de los recursos  naturales y la protección del entorno ecológico de la reunión, así como privilegiar la asociación  con los países centroamericanos.

El 15 y 16 de febrero de 1996 se llevó a cabo la reunión Cumbre de Tuxtla II en San José, Costa Rica, en el cual los Jefes de Estado de los gobiernos de Centroamérica y México suscribieron un Plan de Acción que establece las acciones de cooperación regional que se habrán de emprender en la región de Centroamérica. En esta reunión México se convirtió en país miembro extra regional de la CCAD, por lo que actualmente, México participa como observador.

CONABIO y la CCAD

A partir de que se firmó la Declaración Conjunta México-Centroamérica, la CONABIO comenzó a participar en algunas de las actividades de la CCAD relacionadas con la diversidad biológica de la región.

Desde el 2007, la CONABIO ha impulsado al Corredor Biológico Mesoamericano (CBM) como política regional de gestión territorial, y ha aportado gestión y recursos para realizar reuniones con la finalidad de mantener la vinculación entre las formas diversas de institucionalización que adoptó el CBM en los países de Mesoamérica tras la finalización de su operación como proyecto apoyado por el GEF.

Desde 2010, este trabajo se ha realizado en el marco de la Estrategia Mesoamericana de Sustentabilidad Ambiental (EMSA) lo que ha significado iniciar la vinculación también con Colombia y recientemente con República Dominicana.

Selva Maya

La Selva maya es el área de bosque tropical más grande de Mesoamérica, compartida por México, Guatemala y Belice. Esta zona cuenta con aproximadamente 20 ecosistemas en un área de aproximadamente 42,300km2, mismos que son amenazados por actividades humanas como la inmigración de personas, las actividades agrícolas y ganaderas, la tala ilegal de bosques y el tráfico de flora y fauna, así como por la disminución de la superficie forestal, la fragmentación y la sobreexplotación de recursos.

El Proyecto “Fomento del Monitoreo de Biodiversidad y Cambio Climático en la región Selva Maya, surge a partir de la necesidad de promover la conservación y el uso sustentable de la Selva Maya y de los servicios ecosistémicos que ésta provee. En 2006, la Agencia de Cooperación Alemana (GIZ) inició acercamientos con la SEMARNAT, el Consejo Nacional de Áreas Protegidas (CONAP) de Guatemala y el Ministerio de Recursos Naturales y Medio Ambiente de Belice. Después de seguir los procedimientos técnicos y diplomáticos correspondientes, en 2013 el gobierno alemán aprobó este proyecto y se inició su diseño.

El objetivo del proyecto es fomentar el apoyo en la toma de decisiones a nivel político mediante datos de monitoreo regional de biodiversidad que sean confiables y que puedan ser ofrecidos de manera regular para su seguimiento y evaluación. Como resultado de los trabajos de este proyecto, se espera que este mecanismo concertado de monitoreo contribuya a fortalecer la protección y el manejo sustentable efectivo y coordinado de la región, involucrando a los responsables del manejo de las áreas protegidas y a los actores con incidencia en los corredores biológicos.

Este proyecto es financiado por el Ministerio Alemán de Medio Ambiente, Protección de la Naturaleza, Construcción y Seguridad Nuclear (BMUB), a través de la cooperación alemana (GIZ), y tiene como contrapartes oficiales a la CONABIO en México, el CONAP en Guatemala y el Departamento Forestal en Belice.

Adicionalmente, el proyecto cuenta con el apoyo institucional de la Secretaría General del Sistema de Integración Centroamericana (SG-SICA) y de la Comisión Centroamericana de Ambiente y Desarrollo (CCAD). Asimismo, la CONANP es socio estratégico, particularmente por su experiencia en la implementación del proyecto “Protección y uso sostenible de la Selva Maya”  Programa Selva Maya, enfocado en: la conservación de áreas protegidas y diversidad biológica; la planificación del uso de la tierra tomando en cuenta la protección del medio ambiente; las alternativas sostenibles para el aumento de los ingresos de las poblaciones locales; y la gobernanza ambiental a nivel nacional y trinacional en la región de la Selva Maya.

El proyecto también cuenta con el apoyo de la ONG Wildlife Conservation Society (WCS), misma que ha sido líder en el tema de monitoreo de la biodiversidad en Guatemala desde 1992 y de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN). Adicionalmente, el proyecto busca colaborar con actores relevantes para resumir datos, apoyar en el reporte de datos ya existentes y fomentar el apoyo de plataformas externas (eg. Global Forest Watch).

La CONABIO participa en este proyecto mediante el intercambio de experiencias y conocimientos, así como apoyando en la construcción y fortalecimiento de capacidades para el uso de herramientas e información para apoyar la toma de decisiones informada.

Actualizado en: 04/05/2020 - 19:04hrs.