Loading

Agrobiodiversidad

Maíz y milpa: patrimonio biológico y cultural


El maíz

El maíz es el principal cultivo a nivel mundial para consumo humano y animal.

México es centro de origen, domesticación y diversidad del maíz. En la actualidad se cultivan dentro del país alrededor de 60 razas nativas de maíz y conviven con él sus parientes silvestres: los teocintles y los maicillos (Tripsacum). Existen maíces nativos adaptados a las diversas condiciones ambientales del país, desde el nivel del mar hasta los 3,400 m, en climas cálidos, fríos, secos y húmedos.

Algunas de las razas de maíz nativas de México y distribución de maíces nativos y teocintles en el país.

Sitios de colecta de maíces nativos del Proyecto Global de Maíces Nativos sobre el rango de temperatura y precipitación total para la época de lluvias en México. Datos de precipitación y temperatura de Cuervo-Robayo et al. (2014).

Junto con el maíz, el proceso de nixtamalización (adición de agua y cal para la cocción del maíz), ha permitido generar una gran diversidad de productos (tortillas, pozol, tostadas, totopos), incrementando los contenidos de nutrientes, como las proteínas y el calcio, en la dieta, esto ha convertido al maíz y al nixtamal en una dupla nutricional que muestra la creatividad e importancia del trabajo de miles de campesinos por cientos de años.

En Conabio se generaron mapas de la distribución actual de las diferentes razas y parientes silvestres de maíz por todo el país (Proyecto Global maíces nativos) y se está colaborando con instituciones gubernamentales, académicas y de investigación para evaluar la importancia del maíz y de la diversidad de flora y fauna asociada a la milpa.

Las milpas de México

La milpa es un ecosistema agrícola (agroecosistema) donde se cultiva maíz, asociado con frijol, calabazas, chiles, y tomates, entre otras especies conformando un policultivo.
También se aprovechan plantas que crecen de manera natural, conocidas como “quelites”, así como algunos insectos y hongos como el “huitlacoche”, el hongo del maíz integrado a la gastronomía mexicana.

La milpa es un reflejo de los conocimientos, la tecnología y las prácticas agrícolas necesarias para obtener de la tierra y del trabajo humano los productos necesarios para satisfacer las necesidades básicas de la familia campesina. Representan el corazón de la dieta tradicional mexicana y juegan un papel importante en la cosmovisión y soberanía alimentaria de los agricultores.

No hay un solo tipo de milpa, sino muchas: de acuerdo a las características ambientales, creencias, preferencias y gustos culinarios, cada milpa tiene particularidades propias y cada cultura de acuerdo a sus saberes y tradiciones, le ha impreso un sello distintivo a las milpas. “Hacer milpa” significa realizar todo el proceso productivo, desde la selección del terreno hasta la cosecha. En este sentido las milpas son un patrimonio cultural y biológico (patrimonio biocultural) de enorme valor, dado que al conservar las milpas se conserva la diversidad que existe en ella (agrobiodiversidad); al mismo tiempo conserva el conocimiento de muchas generaciones de agricultores de distintos pueblos. Si se pierde el conocimiento, perdemos sabores, colores, texturas, genes, especies, es decir: agrobiodiversidad.

La cocina tradicional mexicana

La cocina tradicional mexicana es el resultado del conocimiento y uso de ingredientes de una variedad de culturas prehispánicas con la adición de ingredientes de otras regiones. La cocina tradicional de México no es una. Se trata de muchas cocinas diferentes entre las que destacan las cocinas con carácter comunitario y regional,así como las cocina cotidiana de las familias campesinas. También hay cocinas sagradas, ceremoniales y festivas que son parte importante de las identidades de los pueblos originarios, indígenas y campesinos de México. Todas estas cocinas tradicionales conforman lo que hoy llamamos la cocina tradicional de México, la cual fue reconocida como patrimonio cultural intangible de la humanidad por la UNESCO de la Organización de las Naciones Unidas.

Es necesario realizar acciones para salvaguardar la identidad de las cocinas tradicionales respetando su diversidad y apoyando la conservación y el desarrollo rural en las comunidades que producen los alimentos que las sustentan.

La Conabio colabora con diversas organizaciones y dependencias públicas con el objetivo de proveer información sobre la diversidad biológica en las cocinas tradicionales, promover el respeto por los conocimientos y prácticas de las cocineras, así como contribuir a que el desarrollo de la gastronomía mexicana en sus diferentes vertientes fortalezca las raíces de la cocina tradicional y la producción de alimentos en las diversas regiones.

Uso de la diversidad genética para enfrentar el cambio climático

Conocer y conservar la diversidad genética de las especies que conforman los agroecosistemas es fundamental para conservar la seguridad alimentaria del planeta. Entre menos diversidad genética tengan las especies, menos capaces serán de adaptarse a los continuos cambios del ambiente. Esto cobra especial importancia en los actuales escenarios de cambio climático que se predicen para México.

Muchas de las plantas, en particular las menos tolerantes, no prosperarán bajo las nuevas condiciones ambientales ya que no lograrán adaptarse a su nuevo entorno. Sin embargo, la diversidad genética de los parientes silvestres permite una mayor resistencia a sequía, enfermedades y otras fuentes de estrés, rasgos que pueden ser transferidos a los cultivos de manera más eficiente mediante las distintas técnicas de mejoramiento para ayudarlos a adaptarse. Por ende, el conocimiento de la diversidad genética de los cultivos y sus parientes silvestres es indispensable para cualquier iniciativa de conservación y mejor manejo de la diversidad agrícola y forestal.