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Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad
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INTRODUCCIÓN

“Quetzalcóatl hizo que lloviera fuego del cielo y quitó a Tlacotecutli y puso por sol a su mujer Chalchitlicue, quien fue sol por 312 años. Durante el tiempo que Chalchitlicue fue sol, la gente comía de una simiente como maíz que le dicen “cincocopi” [teocintle].”

Leyenda de los Soles (Ángel Ma-Garibay 1973 y Primo Feliciano Vázquez 1975)

Los teocintles son los parientes silvestres del maíz. Son los antecesores directos de los cuales se domesticó el maíz como cultivo por lo antiguos habitantes de Mesoamérica.

Estos son un conjunto muy variable de pastos, los hay de ciclo de maduración anual o perennes, y muy similares morfológica y genéticamente, al maíz. Se distribuyen como poblaciones aisladas de diferente tamaño desde el sur de Chihuahua, en México, hasta el suroeste de Nicaragua, pero presentan su mayor diversidad en México (Sánchez y Ruíz 1996,Wilkes 2004).

Los teocintles anuales son diploides, es decir tienen un juego doble de 10 cromosomas (2n = 20), igual que el maíz, y los perennes pueden ser diploides (2n = 20) o tetraploides (2n=40). Los teocintles perennes sólo crecen de manera natural en México (Sánchez y Ruíz 1996, Wilkes 1967).


Distribución puntual y potencial de teocintles (Zea spp.)
en México (pdf) (JPG)

Se pueden cruzar con el maíz y producir descendencia fértil. Por sus similitudes y la factibilidad de cruzarse, se clasifican juntos en el género Zea, que se divide en dos secciones.

La sección Luxuriantes, donde se agrupan dos especies de teocintle anuales de Centroamérica (Zea luxurians y Zea nicaraguensis), junto a estos una nueva población anual descrita recientemente en el norte de Oaxaca (Zea sp.), y los teocintles perennes de México (Z. perennis y Z. diploperennis) a lo que se agregan dos nuevas poblaciones recientemente descubiertas, una en Nayarit (Zea sp.) y otra en Michoacán (Zea sp.).

La sección Zea, se compone de una sola especie (Zea mays) en el sentido formal o taxonómico, la cual incluye a su vez una subespecie anual de Guatemala (Z. mays ssp. huehuetenanguensis), las subespecies de teocintles anuales de México (Z. mays ssp. mexicana, Z. mays ssp. parviglumis) y al maíz (Z. mays ssp. mays) propiamente (Iltis y Doebley 1980, Doebley 1990).

Dentro de la subespecie Z. mays ssp. mexicana se diferencian las razas Nobogame, Durango, Mesa Central y Chalco y a los teocintles clasificados bajo la subespecie Z. mays ssp. parviglumis se conocen también como raza Balsas, en la que se pueden distinguir varias poblaciones con características diferenciadas (Doebley e Iltis 1980, Doebley 1990, Fukunaga et al. 2005, Sánchez 2011, Sánchez et al. 1998, Wilkes 1967).

Los teocintles anuales de la sección Zea son muy parecidos al maíz en características de tipo de planta, lo que dificulta distinguirlos del maíz en diferentes etapas de crecimiento, principalmente en plántula, aunque los agricultores pueden distinguirlos con cierta facilidad (Hernández 1993 Wilkes 1967).

Diferentes estudios han sugerido que los teocintles del centro de México (Z. mays ssp. mexicana) (Kato 1984) o los de las zonas del trópico seco de la Cuenca del Balsas (Z. mays ssp. parviglumis) (Matsuoka et al. 2002), pudieron haber sido los antecesores de los cuales se domesticó el maíz por los antiguos mexicanos (Beadle 1972).

Las principales diferencias entre los teocintles y el maíz son:

Los teocintles tienen varios tallos ramificados, numerosas “mazorquitas” en diferentes ramas con sólo dos hileras de granos envueltos en una estructura muy endurecida. Por su parte el maíz tiene un tallo robusto, con una a pocas mazorcas en la parte central de la planta, la mazorca es grande con granos expuestos y en numerosas hileras. Las diferencias en el maíz, principalmente el alto desarrollo de la mazorca, son producto del proceso de domesticación (Iltis 1993, Randolph 1976, Wilkes 2004) (Fig. 1 y 2).



Figura 1. Teocintle y maíz. A y A’. Planta de teocintle y su infrutescencia dística; B y B’. Planta de maíz y estructura polística (mazorca).
Estructuras masculinas (♂) y femeninas (♀) (Fotos: Laura Rojas, Carmen Loyola, Suketoshi Taba y Adalberto Ríos).


Figura 2. Espiga femenina de teocintle con “frutos” en arreglo dístico (A-B) (Zea mays subsp. mexicana raza Mesa Central) e híbridos de
teocintle y maíz (C-F)(Material colectado por el Dr. Ariel Álvarez, en Erongarícuaro, Michoacán; Foto: J. M. Hernández).


“Los teocintles y las razas nativas de maíz en México son parte vital

de la base genética del cultivo del maíz en el mundo”

H. Garrison Wilkes. Botánico estadounidense e investigador de los teocintlea. 1972.

Se considera que los teocintles se pudieron haber aprovechado en la antigüedad de manera similar a algunos usos actuales del maíz: consumo del jugo dulce de sus tallos, de sus frutos tiernos a manera de elote, sus granos maduros expuestos al fuego producen palomitas y se hipotetiza el uso del jugo de sus tallos para obtener bebida alcohólica (Beadle 1972, Smalley y Blake 2003).

Al parecer el término “teocintle” aplicado a las gramíneas del género Zea proviene de reportes de Centroamérica (Wilkes 1967). En las fuentes antiguas de México los teocintles son conocidos como “acicintli” o “cincocopi” (Hernández 1942, Sahagún 2002); se menciona el término “teocintle”, pero por la descripción parece corresponder a una cícada (Hernández 1942). En la actualidad en México, en las zonas donde se distribuyen los teocintles, son conocidos como “madre del maíz”, “maicillo”, “maíz de correcamino”, “acece”, “acecintle”, “maíz de coyote”, “diente de burro”, “milpilla”, “chapule”, “maíz de loma”. En la literatura en otros idiomas se ha difundido con el término “teosinte” (Mondragón y Vibrans 2005, Sánchez y Ruíz 1995, Wilkes 1967).

En algunos lugares de México se considera que los teocintles confieren resistencia al maíz, o “se vuelve maíz” con el tiempo; también es muy apreciado para forraje. En algunas zonas, algunas poblaciones por su persistencia y parecido con el maíz, que dificultan su control, se llega a considerar como maleza (Benz 1993, Hernández 1993, Lumholz 1902, Sánchez y Ruíz 1995). Existen reportes del empleo de teocintles como forraje comercial en países como Egipto (Salam 2010) e India (Pandey y Roy 2011).

Los teocintles representan una fuente importante de genes para mejoramiento en el maíz, en aspectos de calidad nutritiva, resistencia a enfermedades, adaptación a condiciones de sequía o inundación, calidad agronómica, etc. (Cohen y Galinat 1984, Flint-García et al. 2009, Mao y Omori 2007, Wang et al. 2008 a y b).

En México, donde ocurre la mayor diversidad de teocintle, la adquisición del conocimiento de estas plantas está en proceso, ya que en la década reciente se han descubierto nuevas poblaciones de teocintles perennes en los estados de Nayarit y Michoacán, y una población anual en el trópico húmedo en el norte de Oaxaca (Sánchez et al. 2008 y 2011).