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Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad
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Amaranto, quelite, quintoniles, alegría
huautli, tzoalli


Alegría (dulce de amaranto)


  “...para celebrar la fiesta que llaman Panquetzaliztli, tomaban semillas de bledos [huautli] y las limpiaban muy bien... y las molían delicadamente, y después de haberlas molido, estando la harina muy sutil, amasábanla de que se hacía el cuerpo de Huitzilopochtli;... luego deshacían y desbarataban el cuerpo... y el corazón... tomaban para el señor o rey, y todo el cuerpo y pedazos que eran como huesos del dicho [dios] lo repartían en dos partes, entre los naturales de México y Tlatilulco.”
Fray Bernardino de Sahagún, Historia General de las Cosas de Nueva España.


El amaranto o “alegría”, como lo conocemos actualmente en México, fue cultivado y utilizado desde la época prehispánica por diferentes culturas del centro del país. Se estima que se aprovechaba desde hace 5,000  a 7,000 a años aproximadamente. Entre los nahuas, se conocía como huatli tanto la planta como la semilla. La planta se utilizaba como verdura y en la preparación de tamales y tortillas. Con los granos preparaban una harina que servía de alimento en viajes o recorridos largos, y que, amasada con maíz molido y miel de maguey, denominado así tzoalli, elaboraban diversas figuras, como pequeñas estatuas de sus dioses.

“De alta calidad nutricional, el amaranto fue uno de los cultivos más extendidos en la época prehispánica”

Su importancia alimentaria y religiosa fue similar al maíz, el frijol, el chile, la calabaza y, junto con estos y otros productos, eran tributados desde distintas provincias al imperio Azteca. Su cultivo en México fue severamente penado por los españoles por su uso religioso, similar a la comunión católica, aunque en algunas zonas se conservaron algunos usos rituales. En la actualidad ha sido altamente revalorado por su contenido nutricional, sus ventajas agronómicas, al relativo fácil manejo para su procesamiento y usos en distintos ámbitos.

Diferentes plantas que en México conocemos como amarantos, alegrías, bledos, quelites o quintoniles, pertenecen al género Amaranthus de la familia Amaranthacea. Esta familia comprende cerca de 65 géneros y 900 especies de hierbas distribuidas en zonas tropicales y subtropicales del mundo y pocas en zonas templadas. El género Amaranthus, que en griego significa “imperecedero”, incluye cerca de 70 especies, de las cuales 40 (60%) son nativas del Continente Americano y el resto de Australia, África, Asia y Europa. Pueden crecer de unos cuantos centímetros hasta cerca de 3 metros en las variantes cultivadas.

Amarantos para grano y para verdura
Los amarantos se han adaptado y diversificado en ambientes modificados, sobre todo en terrenos agrícolas, donde se han domesticado especies y variantes para producción de grano:

Amaranto, huautli o alegría de México (Amaranthus hypochondriacus)

Amaranto, huautli o alegría de México y Centroamérica (Amaranthus cruentus)

Kiwicha, milmi o sangorache (Amaranthus caudatus)

El amaranto, huautli o alegría de México (Amaranthus hypochondriacus) con sus razas azteca, mercado, mixteco, Nepal y picos.
El amaranto, huautli o alegría de México y Centroamérica (A. cruentus) con sus razas sudamericana, mexicana, guatemalteca y africana.
El kiwicha, milmi o sangorache (A. caudatus) en los Andes de Sudamérica.

En la India se conoce como rajgira ("semilla rey"), ramdana ("semilla enviada por Dios") y keerai en India, y se utilizan para la confección de dulces similares a la “alegría”.

Estas mismas y otras especies se pueden consumir como verdura y se conocen como “quintoniles” y “quelites” (Amaranthus blitus, A. cruentus, A. dubius, A. edulis, A. hybridus, A. hypocondriacus, A. lividus, A. palmeri, A. retroflexus, A. spinosus, A. tricolor). Estas especies crecen como malezas o arvenses en agroecosistemas de milpas, chilares, frijolares y huertos familiares.  Las variantes de granos también ocurren en estos agroecosistemas, pero se han seleccionado por el tamaño de sus inflorescencias, tipo, calidad y tamaño de grano.

Calidad nutricional de los amarantos y quintoniles
El amaranto se considera un importante complemento en las dietas a base de cereales, y especialmente benéfico en la alimentación de niños, mujeres embarazadas o en fase de lactancia, por su alto contenido en proteínas (16%) y además por ser rico en lisina, aminoácido esencial en la nutrición humana, escaso en los cereales comunes.

Las hojas son ricas en proteínas, vitaminas y minerales y pueden aportar el doble o tres veces más nutrientes que otros vegetales. Algunas especies tienen elementos anti-nutricionales por lo que las hojas se deben consumir tiernas y hervir y escurrir antes de su consumo.

El amaranto, como la caña de azúcar y otras plantas tiene un mecanismo fotosintético particular conocido como de tipo C4. Este mecanismo lo hace eficiente en condiciones de altas temperaturas, baja disponibilidad de agua y suelos salinos, por lo que se considera podría ser un cultivo alternativo en zonas semiáridas o de baja precipitación. En México se han generado variedades que, en condiciones adecuadas, pueden producir de 3 a 5 toneladas por hectárea. Aunque, éste o sus parientes silvestres, si escapan de cultivo, pueden llegar a convertirse también en malezas competitivas a otros cultivos.

El amaranto en México
El amaranto en México es cultivado en los estados de Guerrero, México, Morelos, Tlaxcala, Puebla, Distrito Federal, Michoacán y Oaxaca. Se usa en golosinas, como complemento alimenticio, en productos dietéticos y tiene un importante potencial en la industria por sus tipos de aceites, almidones y proteínas. Se ha conservado y continúa siendo importante en la agricultura tradicional, sin embargo algunas variantes corren el riesgo de desaparecer por su cultivo limitado, sostenido por pocos agricultores y estos de edad avanzada.

El interés internacional ha favorecido mayor atención hacia su cultivo. Su conocimiento, colecta, caracterización, mejoramiento en México, se ha impulsado desde la década de 1980 y se ha continuado, aunque no de manera sostenida, hasta el presente. Existen también iniciativas de la sociedad civil y del sector privado para impulsar su cultivo, difusión, comercialización. La superficie sembrada de amaranto en 2012 en México fue de 3,336 hectáreas con una producción d 4,278 toneladas.

La CONABIO ha impulsado un estudio del estado del conocimiento del amaranto, con énfasis en sus regiones de distribución y su diversidad, a cargo de la Dra. Cristina Mapes, del Jardín Botánico de la UNAM, y al Dr. Eduardo Espitia, del INIFAP-Campo Experimental Bajío, en el marco del proyecto “Generación y recopilación de información de las especies de las que México es centro de origen y diversidad genética”.

 

 

 

 

 


Quelite
(Amaranthus hypochondriacus)

 

 

 


Quintonil verde
(Amaranthus hybridus)

 

 

 


Amaranto
(Amaranthus cruentus)

 

 

 

 


Referencias

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Fuentes


Sitios web