La ubicación de nuestro país, su complicado relieve, sus climas y su historia evolutiva han resultado en la gran riqueza de ambientes, de fauna y flora que nos colocan entre los primeros cinco lugares en el mundo. Esta gran diversidad natural nos ha ofrecido y ofrece muchas oportunidades de desarrollo y a su vez nos confiere una gran responsabilidad como custodios de la naturaleza.
Ecorregiones prioritarias o Hotspots. México contiene secciones de tres de los 34 “ecorregiones prioritarias o hotspots” del planeta. Los “hotspots” son regiones con por lo menos 1,500 especies endémicas de plantas vasculares con flores (más de 0.5 por ciento del total de especies en el mundo) y que han perdido por lo menos el 70% de la extensión original de su hábitat.
Los “hotspots” tienen alguna característica de aislamiento que los hace diferentes a sus regiones vecinas. Los “hotspots” de México son: Bosques de Pino-Encino de las Sierras Madre (incluyendo la Sierra Madre del Sur y el Eje Neovolcánico); Mesoamérica, que incluye el sureste de México y las Costas del Atlántico, del Pacífico y la Cuenca del Balsas; y la porción sur de la Provincia Florística de California.
Áreas silvestres. México posee tres de las 37 “Áreas Silvestres” del planeta. Estas áreas tienen el 70% o más de su hábitat original en buenas condiciones, cubren por lo menos 10,000 km2 y tienen una densidad de personas de menos de 5 habitantes por kilómetro cuadrado.
Las áreas silvestres de México son: El Desierto de Chihuahua, el cual cubre parte
de los estados de Chihuahua, Coahuila,
Nuevo León; el Desierto de Sonora, que ocupa Sonora y el Desierto de Baja California, ubicado en ambos estados de la península de Baja California.