
Tienen un papel muy importante en el funcionamiento de los ecosistemas que habitan. En las redes tróficas son la base alimentaria de innumerables animales de mayor tamaño, incluyendo las ballenas. Son recicladores de la materia orgánica suspendida en la columna de agua o depositada en el fondo, y ayudan a controlar las poblaciones de invertebrados más pequeños. Muchos se alimentan de carroña. Para el ser humano son de relevancia económica debido a que algunos, como los camarones, son la base de grandes pesquerías.
Se han descrito más de 67,000 especies aunque se estima que existen alrededor de 150, 000 a nivel mundial, colocándose detrás de los insectos, moluscos y arañas y alacranes debido a su gran diversidad de especies (Blackstone, 2005; Martin y Davis, 2001; Spicer, 2009). Actualmente se incluyen dos catálogos (CAT): uno de crustáceos (Subphylum: Crustacea) y otro de los crustáceos terrestres conocidos como cochinillas (Orden: Isopoda).
Anterior
|