Biodiversidad Mexicana
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¿Qué es el CBMM?
Conectividad y conservación
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El Río Lacantún limita la Reserva de la Biósfera Montes Azules (a la izquierda). La ganadería extensiva dio lugar
al cambio de uso de suelo en amplias extensiones de la
región de Marqués de Comillas (derecha).
Hemos eliminado de manera creciente la cobertura vegetal original de una superficie considerable de nuestro territorio; colocamos estructuras rígidas que interrumpen el movimiento de aguas superficiales y de especies de flora y fauna; concentramos la población en ciudades y las regiones en las que se asientan las actividades productivas que sostienen a las poblaciones urbanas, padecen severas huellas ecológicas, y entre otras cosas, extraemos, introducimos y manipulamos especies de los distintos ecosistemas.

La conectividad es el grado de movimiento de las especies y/o de procesos en los ecosistemas. Hay dos tipos de conectividad: estructural, en donde solamente es necesario identificar la continuidad entre los ecosistemas y funcional, en donde es necesario verificar el movimiento de las especies y/o los procesos. En los paisajes fragmentados la conectividad se reduce drásticamente para muchas especies y la viabilidad de sus poblaciones queda comprometida.

En el trópico mexicano la cobertura de los ecosistemas se ha ido fragmentando. Quedan pocas áreas donde las selvas originales cubran de manera continua superficies dignas de consideración. El paisaje va dando lugar a parches de vegetación que crecen entre potreros, actividades agrícolas, presas, caminos de magnitudes diferentes, cables de conducción eléctrica, asentamientos humanos e infraestructura turística. Para leer más sobre el problema se puede consultar: Las Unidades de manejo para la conservación de vida silvestre y el Corredor Biológico Mesoamericano México, pág. 35 . La necesidad de construir mecanismos que permitan recuperar la conectividad entre áreas protegidas y contribuyan a reducir la fragmentación que han sufrido los ecosistemas de la región, es una tarea prioritaria para la conservación del patrimonio natural del trópico mexicano. Se trata de construir corredores que ayuden a dichos fines y que cumplan con una serie de características.

Las actividades del conjunto de actores que trabajan de manera directa sobre cobertura vegetal para garantizar la conectividad, se agrupan alrededor de cuatro grandes retos:

Uno de los principales criterios que guían el trabajo que se desarrolla en los Corredores Biológicos de México es evitar la pérdida de cobertura forestal en las áreas de conectividad, lo que se hace mediante diferentes estrategias. Los ejes que conforman la estrategia general que se desarrolla en corredores tiene en su centro la conservación, aunque en sentido estricto no todas son medidas de conservación.

Además de dar lugar a proyectos específicos, como son la protección del hábitat en terrenos cafetaleros o la prevención de ataques de jaguar para evitar su aniquilación en manos del ganadero, el tema de la conservación cruza los esfuerzos que realizan muy distintos actores sociales para promover el uso sustentable de los recursos. Está presente en el intercambio de saberes y en muchos de los espacios creados para propósitos de sensibilización y capacitación que tienen como marco el tema de la conectividad.

En el ámbito de la conservación uno de los más grandes desafíos es enfrentar los incendios forestales provocados con el propósito de cambiar el uso del suelo.

Estudios realizados muestran que las carreteras son uno de los principales promotores de la deforestación y expansión de la frontera agrícola en los bosques tropicales. Una de las líneas de trabajo que suscitan interés derivadas de dichos estudios, es la aplicación de principios de conservación en políticas públicas de desarrollo regional para el mantenimiento de corredores.

Principios de conservación en políticas públicas:
Se esbozan aquí algunas conclusiones contenidas en el libro "Análisis ambiental y económico de proyectos carreteros en la selva maya. Un estudio a escala regional". (Conservation Strategy Fund, 2007).

La región fronteriza entre México, Guatemala y Belice es el bosque continuo más extenso del hotspot mesoamericano, una de las áreas con mayor biodiversidad a nivel mundial.

Si todos los proyectos que han sido propuestos son implementados en la región, se deforestarán alrededor de 311,170 hectáreas de selva en los próximos 30 años. Para el 2015 las carreteras dividirán los 6 parches centrales de hábitat potencial del jaguar en 16 parches, con una pérdida de hábitat del 11.24% (151,428 has) para la especie, además de otros impactos.

Otros impactos:
Además de la pérdida de hábitat del jaguar, algunos de los impactos que traería consigo la realización de los proyectos carreteros son: incremento de la vulnerabilidad del ecosistema ante perturbaciones (incendios, huracanes); mayor presión antropogénica dentro de las áreas protegidas; debilitamiento de los corredores biológicos definidos por el CBMM y; liberación de alrededor de 225 millones de toneladas de dióxido de carbono (con un costo total ambiental de por lo menos 136 millones de dólares, impacto que, por cierto, sí está contemplado en el proyecto original).

El análisis económico que se llevó a cabo para dos proyectos carreteros: Caobas – Tikal y San Andrés – Mirador, lleva a la conclusión de que el bajo nivel de desempeño que tendrán estos trazos carreteros, aunado a la consideración de que las cifras que se manejan no contemplan los costos ambientales (con excepción de emisiones de CO2), ambos proyectos tendrán una proyección económica negativa.

Al incluir en los análisis económicos de proyectos de infraestructura la pérdida y fragmentación de hábitats naturales, puede llegar a concluirse que en algunos casos no hay un conflicto entre metas económicas y ambientales. Una de las recomendaciones derivadas del mismo estudio dio lugar a la corrección del trazo en un tendido eléctrico de la CFE en la Península de Yucatán.

Corrección del trazo en un tendido eléctrico de la CFE:
Entre los proyectos carreteros que formaron parte de un estudio realizado por el CBMM y la organización Unidos para la Conservación,  estaba la ampliación de la carretera Escárcega Xpujil, en el punto más importante de conectividad entre los corredores del norte de la selva maya con el sur de Calakmul y el Petén guatemalteco.
       
Al momento en que fue realizado el estudio, la ampliación de esta vía estaba ya prácticamente finalizada. No obstante, entre las obras programadas por el gobierno federal faltaba llevar a cabo la construcción de las torres de alta tensión y  el tendido eléctrico que tenía proyectado la Comisión Federal de Electricidad, CFE, cuyo trazo original autorizado se situaba en paralelo a la carretera, a un kilómetro de distancia.

Este trazo implicaba la creación de un nuevo acceso a las reservas y un incremento en la deforestación y fragmentación de las reservas Calakmul y Balan-kú. Con base en la información desarrollada y el esfuerzo conjunto de varias organizaciones encabezadas por el CBMM, se acordó con la CFE empatar el trazo de la línea eléctrica con el de la carpeta asfáltica. Cuando las obras se encuentren ya en fase de construcción, la recomendación es tomar medidas para reducir y mitigar los efectos de la deforestación provocada, entre ellos, la pérdida de conectividad biológica.

Con el propósito de desarrollar experiencias piloto que sirvan de guía para la realización de nuevos proyectos de conservación y restauración de la biodiversidad en los Corredores, se trabaja en la creación de modelos para el establecimiento de unidades de germoplasma forestal, la restauración de áreas degradadas con especies nativas
y se canalizan mayores cuotas de reforestación en áreas de los Corredores por parte de la Comisión Nacional Forestal, particularmente ahora a través del Programa REDD+.

Bajo la iniciativa y/o participación directa de grupos de campesinos se trabaja en el establecimiento de módulos demostrativos de restauración ambiental en riberas y la restauración de la conectividad a nivel del paisaje, la producción de planta para la restauración de manglares, la conservación de dunas costeras a partir de la instalación de viveros de palma nativa y el establecimiento de jardines botánicos.

Establecimiento de unidades de germoplasma forestal:
La producción de germoplasma forestal de calidad y en cantidad suficiente, tanto para bosques de coníferas como tropicales, es un componente esencial para la restauración forestal. Actores diversos trabajan al interior de la poligonal de los corredores para identificar rodales naturales con las características requeridas y establecer unidades de producción de germoplasma.

Los empeños contemplan la integración de los grupos de productores forestales en el manejo de las Unidades. En esta tarea es fundamental identificar los aspectos sociales y de organización que garanticen la continuidad de los proyectos. También es importante buscar el registro de las Unidades ante la Semarnat e integrarlas al Registro Forestal Nacional.

Restauración de áreas degradadas con especies nativas:
Tolché es el término que utilizaban los mayas para designar lo que ahora concebimos como corredores. Entre los esfuerzos de investigación que realizan instituciones académicas establecidas en la región y que comparte el CBMM, destaca el trabajo realizado para la restauración de áreas degradadas a partir del conocimiento ecológico tradicional.

Se ha trabajado de forma experimental sobre el uso que hacen los lacandones de una gran cantidad de especies vegetales. A partir del uso de la madera balsa (Ochroma pyramidale), se ha comprobado la acelerada recuperación de los acahuales, el enriquecimiento de los suelos agotados por la agricultura y la eliminación de especies indeseables durante el período de recuperación de la selva.

Con el propósito de diversificar los procesos de restauración ecológica se ha recurrido al uso de unas 50 especies nativas, la mayoría de ellas de interés comercial, con el fin de reconocer su desempeño bajo las tres principales condiciones de degradación de la selva lacandona: potreros, acahuales con aprovechamiento intensivo y petatillas. Los trabajos se han extendido con fines de recuperación del paisaje y restablecimiento de enlaces vegetales. El papel de estos conocimientos es invaluable.
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